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lunes, 7 de noviembre de 2016

Bueno días lectores.


Buenos días a todos , hoy me levante con ganas de escribir. Ayer domingo me lleve una decepción al leer una publicación que hizo una señora por facebook. Es triste tener que leer como una persona critica y habla mal de las asociaciones sin animo de lucro. El texto publicado me pareció gravísimo. Insinúan que las asociaciones reciben subvenciones que les da el gobierno para que se mantengan calladas y no hagan ruido. Yo como asociación no cobro ninguna ayuda de las administraciones ya que de momento no me ha echo falta. Las subvenciones que se dan es para que las asociaciones puedan trabajar y hacer cosas dentro de ellas. Si alguna asociación hace mal uso del dinero no todas las asociaciones hacen lo mismo. Siempre he dicho que todas las asociaciones todas somos un equipo y hacemos todos un gran labor y trabajo. Jamas he criticado a nadie pero está vez no me puedo callar porque creo que las asociaciones nos merecemos un respeto. Crear una asociación no es nada fácil ya que es complicado crear unos estatutos y que la gente quiera participar en ella. Por otra parte constituirla vale dinero y al final quien lo paga es quien a creado la asociación. Pido que por favor a la gente nos tenga un respeto ya que intentamos hacer un buen trabajo.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Una niña que superó un cáncer se suicida porque sufría 'bullying'

Bethany Thompson tenía 3 años cuando le detectaron un tumor cerebral. La trataron con radioterapia y finalmente lo superó. Le quedaron secuelas, entre ellas daños en los nervios que le torció la boca.
Debido a su boca torcida, Bethany sufrió las burlas de sus compañeros en el colegio. Harta de esta situación, la niña se pegó un tiro el pasado 19 de octubre en Ohio (Estados Unidos). No pudo superar el acoso escolar (bullying) a la que fue sometida.
«Mi hija le confesó a su mejor amiga que no podía aguantar más e iba a acabar con su vida», declaró a la cadena CNN la madre, Wendy Feucht. El padre de su amiga llamó a la madre para intentar evitarlo, pero fue demasiado tarde.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Cómo ayudar a los niños a crecer felices

Un niño se tiene que sentir querido y apreciado, en primer lugar por la familia y también por los profesores y compañeros; hay que exigir, no sobreproteger, poner límites e inculcar valores como el esfuerzo, la responsabilidad, la generosidad, la solidaridad, la amistad,… Lo explica en la siguiente entrevista Anna Villas, directora del Colegio Madre Janer de Santa Coloma (Principado de Andorra).
¿Qué cosas preocupan a los niños hoy, según detectan ustedes en el colegio, qué les hace menos felices?
Lo que más les preocupa, aunque quizás no lo saben explícitamente, es el ambiente familiar: que haya relaciones fluidas en casa y que los padres estén por ellos como necesitan.
Si los progenitores tienen problemas o tienen horarios de trabajo muy dilatados, se sienten más inseguros y vulnerables.
No tienen suficiente con las necesidades físicas cubiertas, les hace falta estabilidad y dedicación por parte de los padres. Son lo más importante para ellos a todas las edades, cuando son niños y cuando son adolescentes.
¿Cómo les afectan las nuevas tecnologías (móviles, internet,…)?
Han crecido con ellas y las conocen muy bien. De todas maneras siempre hace falta la supervisión del adulto para que las utilicen correctamente, para informarse y comunicarse adecuadamente, aprender con los nuevos recursos tecnológicos,.. pero siempre haciéndoles ver que son un medio, no un fin en sí mismos.
Hay que enseñarles que nunca pueden sustituir las relaciones personales.
¿Cómo se le puede ayudar a un niño a ser feliz y a ser después un adulto feliz?
Se tiene que sentir querido y apreciado, en primer lugar por la familia y también por los profesores, compañeros y personal del colegio. También se les tiene que exigir, para que hagan todo lo que puedan en todos los campos y no sobreprotegerlos.
Inculcarles desde pequeños valores como el esfuerzo, la responsabilidad, la generosidad, la solidaridad, la amistad,…
Los docentes vemos cómo los niños y niñas o jóvenes que no tienen unos límites y unos valores aprendidos no son más felices, al contrario. Porque no saben resolver situaciones complejas y en la vida nos las encontramos queramos o no.
¿Cómo hacer para evitar casos de marginación de niños en el colegio, para integrar a todos?
Tenemos que ser todos muy conscientes de qué niños, por una u otra razón –física, de carácter,…- pueden ser susceptibles de marginación por parte de los compañeros y estar muy atentos a que esto no pase.
La mejor estrategia es la prevención: hacer tutorías bien preparadas que les ayuden a desarrollar actitudes de empatía y otras positivas hacia los compañeros.
Las actividades preventivas de mediación escolar ayudan mucho a cohesionar a los grupos y favorecen las relaciones.
Por suerte también contamos con equipos psicopedagógicos de los centros escolares que dan apoyo a la tarea del maestro o profesor. También desde la catequesis y la clase de religión educamos en el respeto y la ayuda mutua.

¿Quién detendrá el acoso escolar?



http://es.aleteia.org/2016/01/12/quien-detendra-el-acoso-escolar/


En la parada de autobús se muestra a dos niñas acosando a una pequeña. A su lado, varias personas adultas intervienen en defensa de la pequeña, mostrando así que el acoso escolar no está sólo en las aulas y que todos, de una forma u otra, podemos parar este desagradable fenómeno social cada vez más extendido en nuestras comunidades.

3 errores que cometen los padres cuando son intimidados por sus hijos

Es el final de un largo día. Acabas de llegar a casa del trabajo, completamente exhausta. Prendes la televisión, te tumbas en el sofá, y miras tu programa favorito. Saboreas este momento de silencio.
Entonces, tu hijo comienza a lloriquear sin parar. Quiere un pedazo de pastel de chocolate antes de cenar. Le dices que no.
“Me lo prometiste”, dice. “Me dijiste que podría comerlo cuando llegara a casa”.
Le dices que espere hasta después de cenar. Entonces se para frente a la televisión. “¡Lo quiero ahora, ahora mismo!”.
Cierras los ojos y respiras. Tal vez cuentas hasta 10. Pero tu hijo aumenta el tono: “¡Me mentiste! ¡Te esperé todo el día! ¡Te odio! ¡Eres una estúpida!”.
Esta prueba de paciencia termina volviéndose un bullying momentáneo. Estás siendo agredida y degradada verbalmente por tu propio hijo.
¿Qué haces?
3 tácticas comunes de contraataque
Normalmente, los padres eligen una de las tres respuestas en esos momentos: rendirse, castigar o negociar.
  1. Rendirse
En toda batalla vale la pena luchar. Rendirse y dar a tu hijo lo que quiere es, a veces, una buena opción, especialmente si estás queriendo un poco de paz. Pero cuando la prueba de paciencia se transforma en un asedio moral, ¿qué hacer?
En este caso, nunca cedas a las exigencias del niño. Hacer eso equivaldría a recompensar el comportamiento abusivo. Este es un momento de enseñanza que ofrece la lección equivocada.
Cada vez que te rindes al asedio moral de tu hijo, le envías este mensaje simple: la intimidación funciona. Entonces, la próxima vez que él se sienta frustrado por tus restricciones, te intimidará para lograr lo que quiere: Finalmente, le has enseñado que si insiste lo suficiente, te rendirás tarde o temprano.
  1. Castigar
Cuando tu hijo te hace bullying, es difícil no incomodarse y responder a la provocación. Poseer la fuerza de carácter para resistir al comportamiento agresivo de un niño no es una habilidad que surge naturalmente. Como sucede con cualquier forma de autodominio, es necesario cultivarla.
Perder la calma, gritar e imponer a tu hijo castigos severos son formas de contra bullying que crean una cultura de intimidación en la familia. Los padres que ganan las batallas contra sus hijos, en realidad obtienen victorias amargas. No hay ni vencedor ni ganador. Uno está feliz y el otro no.
Los niños que reciben castigos constantes se vuelven despreciativos y resentidos y, más tarde, pueden surgir problemas de comportamiento más graves. Por ejemplo, el niño puede:
– Volverse desafiante y opositor, de manera directa o a través de la resistencia silenciosa.
– Interiorizar su frustración y terminar desarrollando una depresión o ansiedad.
– Intensificar aún más las intimidaciones, ampliando los conflictos y perturbando a toda la familia.
  1. Negociar
Ok, tu hijo está teniendo un colapso. Si fueras una madre atenta, pararías por un momento y considerarías tus opciones. Intentarías entender su punto de vista. Él te esperó todo el día (y su pastel). Entonces, cuando finalmente llegas a casa, en vez de saludarlo te tumbaste en el sofá, prendiste la televisión y lo ignoraste.
Resultado: Él está molesto, y con el derecho de estarlo. Entonces decides hacer un acuerdo. Le ofreces la mitad de un pedazo ahora, y la otra mitad después de cenar. Ahora considera:
¿La negociación es la mejor opción en este momento?
¿Y si él hiciera una contrapropuesta?
Supón que él continúa intimidándote y exigiendo todo el pedazo. La negociación es una opción popular en la paternidad moderna. Y la intención de encontrar un terreno común con tu hijo durante los conflictos no es una mala idea. Tú cedes un poco, él cede un poco, y todo el mundo se queda feliz, ¿verdad?
Sí y no
Cuando la prueba de paciencia se vuelve un bullying, la negociación está descartada. Cuando negocias con un valentón, preparas el escenario para otros conflictos. De la misma forma que la rendición, la negociación recompensa el bullying y entrena a tu hijo a repetirlo. La próxima vez que tu hijo se frustre con tus restricciones, volverá a hacer bullying, porque éste lleva a la negociación, y la negociación tiende a ser beneficiosa para él.
Otro problema de la negociación: el niño puede comenzar a pensar que todo, incluso el buen comportamiento, es negociable. En vez de hacer algo por los buenos sentimientos que produce esa acción, termina haciendo las cosas sólo en vistas a una recompensa. Por ejemplo:
Tu hija te pide que le pagues por hacer su cama.
Tu hijo espera una recompensa por hacer sus tareas de casa.
Tus hijos piden dinero por tener buenas notas.
El buen comportamiento nunca debe ser una moneda de intercambio. La negociación por recompensas sustituye la conquista personal y provocará una pérdida de autoestima en tus hijos. En vez de que desarrollen autosuficiencia y autonomía, se quedan inmaduros y apegados a sus padres por la gratificación.
3 opciones que podrías elegir
Has aprendido que rendirse, castigar o negociar son soluciones que no funcionan a largo plazo. Estas tácticas ofrecen algún alivio a corto plazo, gestionando los síntomas del bullying, pero no sus causas.
Antes de mirar las cuestiones más profundas, consideremos los tres pasos más importantes que puedes dar en un momento de bullying: evitar el conflicto, validar sentimientos, y elevar los puntos fuertes.
  1. Evitar el conflicto
En momentos de bullying, los padres muchas veces reaccionan impulsivamente y aumentan el conflicto. Gritan o castigan, lo que aumenta la tensión y empeora el bullying. Es vital mantener la compostura y liderazgo en tales momentos. No te vuelvas reactivo o des respuestas automáticas. Permanece con los pies en la tierra, sin drama.
Si el conflicto se agrava, aprieta el botón de pausa: Toma un momento y dale a todos una oportunidad para calmarse. Cuando los niños están en estado de intensa frustración, no se puede argumentar con ellos. Si lo intentas, sólo aumentarás aún más su frustración.
Tú y tu hijo se beneficiarán mucho cuando comiences a dar un momento de silencio para acomodar tus pensamientos y recuperar tu equilibrio. Si puedes, sal de la sala o da un paseo tranquilo. Toma un poco de aire fresco. Le darás tiempo para calmarse. Encuentra alguna paz en ti mismo antes de intentar hacer las paces con tu hijo. Cuando las cosas se calmen, puedes concientemente determinar cuál es la acción a tomar.
  1. Validar sentimientos
Nunca te equivocarás al validar los sentimientos de tu hijo:
“Yo entiendo que estás frustrado. Yo también lo estoy”.
“Puedo ver que estás molesto. Dame 10 minutos de silencio para pensar mejor en ello”.
“Vamos a comer algo antes de hablar sobre eso”.
Los niños responden positivamente cuando reconoces sus sentimientos. Se calman inmediatamente.
Durante la pausa, pregúntate a ti misma. “¿Qué podría estar causando el bullying de mi hijo? ¿Está cansado? ¿Tiene hambre? ¿Se siente descuidado? ¿Fue un largo día para todos?”.
El bullying es un efecto: tiene siempre una causa subyacente. Considera lo que podría estar irritando tanto a tu hijo. Ayúdalo a decir lo que piensa y, enseguida, valida sus sentimientos.
“Yo entiendo que estás con rabia, tienes derecho a estarlo”.
“Tus sentimientos están heridos. Estás irritado porque no te daré lo que quieres”.
“En vez de pelear, vamos a intentar otra cosa: Dime por qué estás tan enojado”.
Incentiva una comunicación más madura. El sentimiento que demostraste comprender desarmará la frustración y reformulará el momento.
Recuerda: Dale al niño lo que necesita, no lo que quiere.
Aprender a comunicar de forma eficaz en momentos de frustración es más importante que cualquier cosa que tu hijo esté deseando en ese momento. Rendirse, castigar o negociar le quita al niño la oportunidad de lidiar con su frustración y dominarla.
Deja claro que el bullying nunca funciona:
“No voy a responder mientras estés gritándome”.
“De esa manera no vas a conseguir lo que quieres”.
“Puedes hacerlo mejor que esto. Eres muy inteligente para hablar sobre las cosas”.
  1. Resaltar sus puntos fuertes
Después de pensar en la decisión que tomarás, defiende tu territorio. No modifiques nada para que tu hijo no te pruebe e insista aún más. A lo largo del camino, asegúrate de elogiar los puntos fuertes de tu hijo:
“Yo admiro la manera como estás hablando conmigo ahora”.
“Yo se que eso fue difícil para ti. Estoy orgullosa de la forma como estás expresándote ahora”.
“Estás haciendo un gran trabajo. Eso es madurez”.
Al reforzar los puntos fuertes de tu hijo aumentarás su confianza y volverás la comunicación más gratificante que la discusión.

Los dolorosos efectos del ciberbullying

“Antes de publicar en la Red algo que pueda disgustar a otra persona, piensa en cómo se sentiría esa persona”. Y “si eres una víctima de ciberbulling, habla con tus padres o tu profesor”. Este es el dramático llamamiento del adolescente irlandés Luke Culhane a través de Youtube.
Según un informe presentado por Save the Children, un tercio de los niños en España ha sido insultado por el móvil o por intenet, el 12,9 % ha recibido amenazas y al 6,3 % le han pirateado su cuenta en redes sociales. En uno de cada diez casos, estas manifestaciones violentas se sufren con frecuencia
“El ciberbulling no está bien. Nadie se lo merece. Todos podemos poner de nuestra parte para acabar con él”. Simple y contundente, así es el mensaje de Luke Culhane un adolescente irlandés de 13 años que ha conseguido volver viral en la Red su vídeo de denuncia de ciberbullyng.
Víctima él mismo del acoso escolar a través de las redes sociales, este adolescente, aspirante a cineasta, decidió rodar y colgar un pequeño corto en YouTube mostrando lo real que puede llegar a ser el dolor que produce en los adolescente la práctica del ciberbullyng.
“Quería mostrar que no hace falta que sea un maltrato físico para herir a alguien, así que decidí mostrar las similitudes entre ambos tipos de maltratos”, ha explicado el joven al diario Irish Examiner.
La receta de Luke para acabar con este tipo de acoso es tan simple como razonable: “No lo hagas. Denúncialo. Habla”.
“Para antes de publicar en la Red algo que pueda disgustar a otra persona, piensa en cómo se sentiría esa persona. Si eres una víctima de ciberbulling bloquea y denuncia a la persona que te está haciendo ciberbulling. Cuéntalo. Habla con tus padres o tu profesor”, señala en el vídeo.
«¿Has sufrido alguna vez ciberbullying? ¿Alguna vez has sido testigo de una situación de ciberbulling? El cien por cien de los adolescentes responden que sí a al menos una de estas preguntas, lo que quiere decir que todo el mundo podemos poner de nuestra parte para parar esta práctica en Internet», concluye.
¿Alguna vez te has encontrado en esta situación? Si es así, piensa en el mensaje de Luke. Tienes formas para superarlo.
El acoso en España
En España, el 32,1 % de los niños de primer y segundo ciclo de la ESO reconocen haber golpeado, pateado o empujado a otro menor y la mitad, ha proferido insultos y palabras ofensivas en las semanas anteriores, según se desprende del informe Yo a eso no juego sobre el acoso y el ciberacoso en la infancia elaborado por Save The Children y presentado el jueves en Madrid. Uno de cada cuatro estudiantes ha insultado utilizando internet o el móvil y casi uno de cada diez ha amenazado a otro niño. El 7,8 % ha utilizado las nuevas tecnologías de la información para difundir rumores y el 5,9 % ha retocado imágenes de un tercero que estaban en la red.
El resultado es que un tercio de los niños en España ha sido insultado por el móvil o por intenet, el 12,9 % ha recibido amenazas y al 6,3 % le han pirateado su cuenta en redes sociales. En uno de cada diez casos, estas manifestaciones violentas se sufren con frecuencia.
La mayoría de los agresores responde que no sabe por qué lo hace. En el acoso tradicional, la segunda respuesta más frecuente es «para gastar una broma», aunque cuando se trata de ciberacoso, este es el primer motivo alegado. La tercera razón en ambos casos es «por molestar». En el 5,9 % de las situaciones tiene que ver con la orientación sexual de la víctima, algo que en ciberacoso llega al 6,6 %.
El informe destaca también similitudes entre acosadores y acosados en cuanto a rasgos de personalidad. En ambos casos, se trata de niños con un menor nivel de autoestima que quienes no se ven involucrados en estas situaciones y menos habilidades sociales, comunicativas y de resolución de los conflictos. Mientras, los agresores tienen menos empatía que sus víctimas y que las personas que no acosan.
“Es importante llamar al acoso por su nombre, el acoso es violencia. Por más que estemos acostumbrados, es violencia. No es un juego de niños. No son chiquilladas. No es una estrategia de relación o una situación de convivencia normal entre los niños”, subrayan desde Save The Children.

12 ocasiones en las que los padres pueden sembrar la semilla del Bullying

El Bullying, sin querer, puede empezar a fomentarse desde la tranquilidad del hogar, con esos comentarios mordaces, despectivos, injuriosos, etc. que los padres hacen delante de los hijos, sobre otras personas.
Esos comentarios suelen fomentar en los hijos la xenofobia, el racismo, la intolerancia, el abuso de fuerza, la discriminación, la burla por el físico o imagen, etc., de eso, solamente hay un pequeño paso para desencadenar el chispazo del crimen del bullying.
Los padres deben comprender que sus comentarios, hechos o actitudes despectivas o agresivas, tienen consecuencias directas sobre el comportamiento de los hijos. Estas son algunas formas de promover el bullying en los hijos:
12 Ocasiones en las que los padres pueden sembrar la semilla del Bullying en sus hijos
1. Cuando critican a las víctimas del bullying al decir “Algo habrán hecho”. “No saben ni defenderse”.
2. Cuando critican a los que son pacíficos y no quieren meterse en peleas, animando a los promotores del bullying: “Son unos cobardes, dejan que todo el mundo haga lo que quiera, no imponen su autoridad”.
3. Cuando critican a todo lo que sea inclusión, flexibilidad, generosidad, comprensión, caridad, respeto, etc.
4. Cuando critican aseverando que todos hacen todo mal, y nosotros lo hacemos todo bien.
5. Cuando critican con expresiones faciales o lenguaje corporal, indicando el disgusto de estar con alguien, que no les cae bien.
6. Cuando critican a los profesores que castigan a los responsables del Bullying.
7. Cuando critican despiadadamente a otros familiares o amigos comunes, en relación con sus gastos o ingresos, situación económica, problemas familiares, etc.
8. Cuando critican de forma hiriente o ridiculizadora, los artículos de opinión, noticias o personas en los medios de comunicación.
9. Cuando critican perversamente, atentando contra la autoestima y dignidad de otras personas, en frases como: “No valen para nada”. “Por mucho que se esfuercen no lo van a conseguir”. “No vale la pena, ni que lo intenten”. “No son capaces”. “Por su culpa, nosotros estamos así”.
10. Cuando critican negativamente todo lo que sucede, expresando intolerancia hacia lo diferente o ignorado.
11. Cuando critican sobre colectivos diferentes a ellos, por su fe, raza, etnia, color, situación económica, cultural, salud, presencia, etc.
12. Cuando critican sobre todo lo que se oye o ve en la televisión, en determinados programas, sin ejercer el derecho de cambiar el canal.
En el mismo hogar puede empezar la siembra de la semilla del odio, pues cuando los hijos llegan a tener poder, en grupo o en solitario, contra otra persona diferente, se le viene el recuerdo de las injurias que sus padres han dicho, sobre determinadas personas. Casi siempre indefensas o en minoría.
Recordemos que los padres deben ser para sus hijos los modelos de virtudes, por eso es importante examinar las propias conductas y evitar todo aquello que afecte negativamente a los hijos.

¿Cómo evitar que un niño sufra acoso?

Son muchos los alumnos que sufren acoso escolar en todo el mundo. Más de lo que pensamos. Un drama que ha aumentado con las nuevas tecnologías. El ciberbullyng hace que el acoso no sólo se produzca en el colegio, sino que la sensación del niño aumente durante las 24 horas del día. Los menores sufrirán problemas psicológicos y en casos extremos puede llevar al suicidio y muerte del menor.
Es un tema muy grave y que preocupa a muchos padres. ¿Qué pueden hacer las familias? ¿Hay alguna manera de atajar el problema antes de que suceda? ¿Cómo puedo darme cuenta de que mi hijo sufre acoso? Y si lo sufre… ¿a quién puedo dirigirme? ¿Cómo puedo solucionar el problema?
Los colegios comienzan a estar muy sensibilizados con estos temas y ya se está trabajando en la prevención y la solución de los problemas antes de que se produzcan. “Es cosa de niños”, escuchamos muchas veces y seguramente sea verdad, pero… esas cosas de niños pueden ir creciendo y convertirse en temas muy graves. Dos caminos complementarios están siendo utilizados: la mediación y el método Kiva.
Los mediadores
Los padres y los profesores son los últimos en enterarse ante un incipiente caso de violencia o acoso en las aulas. Son los mismos alumnos los que primero detectan que un compañero suyo esta atravesando problemas. ¿A quién se dirigiría un alumno ante la violencia y el acoso: a sus padres, a los profesores o a sus propios amigos?
En el colegio San Viator de Madrid (España) decidieron hace cinco años poner en marcha un programa de mediación. Se trata de que algunos alumnos se conviertan en “alumnos ayudantes”, jóvenes que se encargan de detectar los problemas y mediar en el conflicto. Ellos no resuelven nada, simplemente ayudan a su compañero a que lo solucione.
Si el tema se pone serio y alcanza otro nivel (violencia, acoso, ciberbullyng, conductas extrañas), los mediadores acuden a los profesores encargados del equipo de mediación, el observatorio de convivencia.
No suelen ser problemas muy graves. Se trata quizá de falta de integración, de timidez, de pequeñas discusiones en grupos de Whatsapp y redes sociales. “Cosas de niños”, que suelen quedarse entre los alumnos y que si son atajadas a tiempo no supondrán graves problemas, pero que si siguen creciendo pueden ofrecer dramáticas consecuencias.
En Fin de Semana COPE, tres de las alumnas del colegio San Viator, Alba González, Sara de la Fuente y Paula Navarro y sus profesores Enrique Giménez y Raúl Aguayo explicaron el éxito y la manera de trabajar de los alumnos mediadores.
Se les da una charla a los alumnos y luego ellos mismos votan quién quieren que sea el mediador. Ello no supone ser mejores, todos son iguales. Paula lo explica: “No me creo mejor que los demás, no somos superhéroes”.
Sara y Alba tienen claro que su labor debe ser silenciosa, valoran el problema y si no pueden solucionarlo lo muestran al observatorio: “Vamos nosotros al observatorio, pero no puede salir un nombre”. “No nos podemos ir de la lengua. Sería perjudicial para nuestro grupo”.
Enrique y Raúl, los profesores, muestran que los alumnos lo que hacen es “ayudar al que tiene un problema” y que si es algo muy complejo ya actúan los profesores.
Un caso de posible acoso: “Nuestras alumnas nos dicen hay un niño con el que se están metiendo demasiado… Ellas le ayudan y si vemos que no dan solución, nosotros sabríamos, por el conocimiento del alumnado quién es y aunque no sea bullyng, podemos prevenirlo”.
“Detectamos los casos de acoso en un proceso inicial y así es fácil detenerlo. Hablamos con el chico, con los agresores, con la familia…”, expresan.
La mediación, como manera de prevenir acoso, violencia y conflictos está siendo todo un éxito y es un modelo que ya se esta implantando en países como Alemania, Francia o Polonia.
Método “Kiva”
Pero si hablamos de pioneros en educación, hay que hablar de los países nórdicos. En Finlandia llevan años implantando un sistema, el método Kiva (Kiusaamista Vastaan, en finlandés: Contra el acoso escolar). Un método de gran éxito que ha reducido drásticamente el acoso en las escuelas.
El éxito está basado en las consecuencias del acoso en el resto de los alumnos. En muchos casos los alumnos lo interiorizan como algo normal, e incluso divertido que hace que el acosador se crezca.
El método pretende conseguir todo lo contrario: influir en dichos espectadores para que no participen indirectamente en el acoso. El acosador dejará de actuar con la víctima porque no le aportará ningún beneficio. Se trata de “no reír las gracias”.
Algo aparentemente sencillo pero que necesita mucha educación. Desde el Ministerio de Educación Finlandés se obliga a los estudiantes a unas 20 clases a los 7, 10 y 13 años (edades clave en el desarrollo del menor) para identificar las diferentes formas de bullying.
Además, en todas las escuelas existe un equipo Kiva en el que tres adultos detectan e investigan posibles casos de acoso en las aulas.
Las bromas, los “motes”, las “gracietas” de los chavales en las aulas siempre han existido y algunos las denominan “cosas de críos”. Atajar en la raíz los problemas es la única solución que la escuela puede ofrecer ante el crecimiento de la violencia y el acoso.
Con sistemas como el de mediación y métodos como el Kiva se podrían reducir drásticamente las cifras, los alumnos y los padres vivirán mucho más tranquilos ante una lacra que tiene atemorizadas a las familias.

Esta es quizá la campaña contra el bullying más bella del mundo


Esta es quizá la campaña contra el bullying más bella del mundo







¿Quizá la piedra, el papel y las tijeras son tan distintas que no pueden estar juntos? ¿O quizá la fuerza de una sociedad radica justamente en las diferencias?


lunes, 24 de octubre de 2016

Alejandro, un niño de 12 años que ya no tiene ganas de vivir

Alejandro, un niño de 12 años que ya no tiene ganas de vivir
 
 
Alejandro es solo un niño de 12 años y ya no tiene ganas de vivir, sumido en una profunda depresión desde que a principios de curso fuera agredido nuevamente en el instituto Rosa Navarro de Olula del Río (Almería) por un grupo de menores que le acosa desde que tenía ocho años.
Inmaculada Rivas, su madre, cuenta entre lágrimas que desde entonces Alejandro, quien ha dejado de ir a clase, "ha caído en picado", vive encerrado en su habitación, sufre insomnio, constantes pesadillas, apenas come y es medicado con ansiolíticos y antidepresivos.
Los informes de la psiquiatra, en cuya consulta el niño no cesa de llorar, llegan a advertir de "riesgo autolítico" y estiman que el menor no puede acudir al instituto en su estado depresivo "por esta situación de acoso escolar". Y resaltan sus "sentimientos de desprotección e indefensión", así como su "ansiedad" y su situación de "fragilidad y vulnerabilidad".
La madre también tiene muy claro que su hijo no volverá al instituto mientras sus acosadores sigan en él, y hasta que la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía y el instituto actúen de una vez por todas de forma enérgica contra el acoso en el centro, puesto que, tras conocerse su caso, otras dos madres han dado a conocer sendas denuncias por situaciones similares hacia sus hijos en el mismo centro, e incluso una de las víctimas fue grabada cuando era sometido a una salvaje agresión sexual en los aseos de un local público -no el instituto- por parte de dos compañeros de estudios.
Inmaculada nos explica todo lo sucedido en el salón de su casa. Las paredes están repletas de fotografías familiares, algunas de solo meses atrás, en las que aparece un Alejandro sonriente, lleno de vida y de mirada inteligente, por mucho que cuando cumplió ocho años se le diagnosticara una leve discapacidad intelectual. Tras la conversación con los padres, conocemos al niño, que no parece sino la sombra de quien se mostraba en esas fotografías. Alejandro tiene que ser ayudado por su madre para caminar, y llega muy lentamente, arrastrando las zapatillas por el pasillo. Aunque nos tiende la mano, su mirada parece perdida, en otro mundo, y ni siquiera es capaz de articular una sola palabra antes de abrazarse a su madre, en busca de protección.
Los episodios de acoso escolar contra él comenzaron cuando se le diagnosticó su retraso y se conoció en el colegio Antonio Relaño, en tercero de Primaria. "Primero empezaron a quitarle material escolar, luego llegaron las agresiones por parte de este grupo de niños, que a lo largo del tiempo han podido ser hasta una quincena, aunque los cabecillas son cinco", explica Inmaculada. Como el acoso no cesaba, decidió cambiarle de centro a los 10 años, al Colegio Trina Rull, donde no tuvo ningún problema. "Allí le fue estupendo".
Sin embargo, el pasado febrero, en el último año del colegio, Alejandro se encontró en la calle con algunos de los acosadores, que la emprendieron "a patadas en el estómago y puñetazos en la cabeza". Ya desde entonces empezó a encerrarse en sí mismo, tenía un pánico atroz a salir a la calle, y dejó de jugar al tenis, que tanto le gustaba. "A partir de esa agresión empezó a decir que quería repetir curso en el colegio, pues tenía un pánico horrible a ir al instituto, donde pensaba que le esperaba esta pandilla".
"Cuando estaba próximo el fin de curso, y ante su inminente llegada al instituto, donde ya estaban los acosadores, la mayoría un año mayores que él, empezó nuestra lucha, porque sabía que podrían repetirse las agresiones". Ante esta posibilidad, Inmaculada y su marido, Jesús, se reunieron con los responsables del instituto y les expusieron sus miedos.
"Nos dijeron que no nos preocupásemos, nos garantizaron que estarían vigilantes y que evitarían por todos los medios el contacto de mi hijo con los acosadores".
El primer día de clase en Primero de ESO, Alejandro realizó, como todos sus compañeros, un test de toma de contacto, para que su tutor pudiera empezar a conocer a los alumnos. ¿Qué es lo que más te preocupa en este momento?, decía una de las preguntas. Él escribió: "El acoso escolar, que se vuelvan a meter conmigo, que me insulten y que me peguen". También advertía, a continuación, que no quería "estar en la misma clase con quienes me insultaron y pegaron". En este test, el muchacho se definía a sí mismo como tímido, pacífico, tranquilo, responsable, trabajador, obediente y sociable.
Pero sus temores se confirmaron solo dos días después, cuando fue víctima de una primera agresión en el gimnasio. Y al día siguiente, en clase, "fue brutalmente golpeado, esta vez por el cabecilla de los acosadores, que le cogió del cuello y le empujó contra la pared, causándole una grave contractura lumbar y una lesión cervical, y gracias a que una maestra pudo intervenir". Es más, Alejandro contó a sus padres que en su clase se encontraban tres de los supuestos maltratadores, a pesar de las promesas de los responsables del centro.
Una vez que el director del colegio, Agustín Iglesias, "no pudo garantizar que los acosadores siguieran en el instituto", Inmaculada y Jesús decidieron que Alejandro no volvería a clase. Y además presentaron una denuncia ante la Guardia Civil, y posteriormente ante el Defensor del Menor.
En el momento en que los agentes le tomaron declaración, no pudieron dejar de sorprenderse cuando el niño agredido les preguntó "¿Yo soy malo?" Uno de sus informes psiquiátricos también advierte: "Se siente que es el malo, por eso le pegan, y además los profesores no hacen nada"."Alejandro se siente culpable, después de haber sido tan machacado", expone Inmaculada, quien exclama, desesperada: "¿Puede haber algo peor para una madre que saber que tu hijo no quiere vivir?"
Su denuncia fue archivada, aunque tras hacerse pública, a través de La Comarca Noticias, un diario digital del Almanzora almeriense, otras dos madres se atrevieron también a dar a conocer el acoso sufrido por sus hijos, e incluso alertan de que hay más niños agredidos cuyos padres no han presentado denuncia.
Las tres madres han acudido conjuntamente al abogado Juan Padilla, quien ahora pretende que la Fiscalía reactive los procedimientos, para lo cual aportará nuevas pruebas, como testimonios de testigos, fotografías de las agresiones de estos nuevos casos, de mucha gravedad, como ha podido apreciar este diario, así como el vídeo de la brutal agresión sexual a una de las víctimas por otros menores que estudian en el instituto, y que ha llegado a difundirse entre los escolares a través de las redes sociales. Además, la víctima se ve ahora obligada a encontrarse cada día con sus agresores en el centro escolar.
Las madres son muy duras respecto a la "pasividad" demostrada por Educación y el instituto ante hechos tan graves. "Hemos sufrido de una incompetencia increíble, nos sentimos impotentes, desesperadas, porque tanto la Junta como el centro apenas han hecho nada y siempre han intentado minimizar los acosos, incluso nos han llegado a decir que en algún caso que el problema estaba en nuestras familias", dice una de las madres.
EL MUNDO se ha puesto en contacto con el instituto, que ha informado de que ha activado el protocolo para casos de acoso y que se han tomado diferentes medidas respecto a los agresores y agredidos, como la expulsión durante un mes de uno de los supuestos acosadores. Los responsables del centro estiman que se han puesto en marcha los procedimientos adecuados, resaltan que ha intervenido la Inspección y, de momento, no creen necesario que los agresores sean trasladados de centro, a menos que un juez dicte una orden de alejamiento, por ejemplo.
El abogado de las familias pedirá también, precisamente, que se dicte dicha orden contra uno de los agresores, puesto que según dice ya tiene 14 años. Igualmente, seguirá reclamando que los acosadores sean trasladados a otro centro. Juan Padilla, al igual que sus representadas, manifiesta que su intención es "llegar hasta el final" y afirma que "los protocolos supuestamente puestos en marcha por el centro han fallado a todas luces".

Denuncian dos casos de agresión y ‘bullying’ en un colegio de la Part Forana

Nuevos episodios de violencia infantil en las aulas salen a la luz. En un colegio de la Part Forana, dos familias diferentes han denunciado -con ocho días de diferencia- dos presuntos casos de ‘bullying’ y agresiones por parte de niños cuya edad les convierte en inimputables.
Acoso escolar
«La denunciante afirma que tiene un hijo de 10 años que está sufriendo acoso escolar por parte de menores que van a clase con él. Que el menor acude al colegio... y que viene sufriendo acoso escolar tanto físico como psicológico por al menos tres niños de su clase desde hace dos años. Además el niño sufre un trastorno del espectro autista diagnosticado por el instituto balear de la infancia ISMIA.
Alarmada por tal situación, los padres acudieron a hablar con la tutora y ésta le restó importancia. Recientemente, el menor llegó de nuevo a casa sangrando por la nariz porque un compañero le había pegado un rodillazo. Asimismo, la víctima apareció en casa con una quemadura en una de sus manos, fruto de una nueva agresión.
Ocho días después, se cursó una nueva denuncia en la Guardia Civil. En el mismo colegio, la misma clase, con los mismos presuntos agresores y víctima diferente. En la misma se dice: «Que al poco de empezar el colegio el niño de 7 años le cuenta que le están pegando en el colegio, pero la madre no le da importancia».
Según las familias denunciantes, los investigadores y la Fiscalía pudieron comprobar la veracidad de los hechos pero no pudieron hacer nada al tratarse de niños menores de 14 años. «Así es la Ley del Menor».

domingo, 23 de octubre de 2016

Muy triste


Hoy me levante con el corazón a 100 por hora, como me indigna ver la prensa y ver los comentarios de la gente. Dan ganas de llorar de ver los comentarios de ver como la gente tiene poco respeto y sentimientos. Por muy leve o grave que haya sido la agresión de una niña de 8 años no hay derecho que la gente se burle de esa manera. Cada vez que sale una noticia de acoso escolar la gente pasa de todo les da lo mismo pero para burlarse de las victimas si que ponen los 5 sentidos. Lo siento por ser tan dura pero es lo que se ve día a día .

García Montes, sobre la agresión en Son Roca: «Nadie se va a ir de rositas»

García Montes, sobre la agresión en Son Roca: «Nadie se va a ir de rositas»

http://periodicodeibiza.es/noticias/baleares/2016/10/22/227046/garcia-montes-sobre-agresion-son-roca-nadie-rositas.html

viernes, 14 de octubre de 2016

La Policía Nacional enseñará a los menores los riesgos de internet

La Policía Nacional enseñará a los menores
los riesgos de internet
 
 
La Delegación de Participación Ciudadana de la Policía Nacional de Baleares se ha ofrecido a los centros educativos de las islas que quieran participar en su programa «Ciberexperto», de formación sobre los riesgos de internet, para alumnos de 5º y 6º de primaria.
La Policía Nacional, con el apoyo de Telefónica y la colaboración de la Fundación Cibervoluntarios, ha puesto en marcha este programa con el objetivo de concienciar y sensibilizar en el uso responsable de internet y las nuevas tecnologías a los menores, enseñándoles los riesgos y problemas que se pueden encontrar en la red, ha informado la Jefatura Superior de Policía de Baleares en un comunicado.
Se ha creado la pagina web www.ciberexperto.org con toda la información del programa y a través de la cual también se podrán denunciar las situaciones de riesgo en la red, especialmente las relacionadas con menores.
Las actividades de formación consistirán en charlas sobre el uso seguro de internet, impartidas por los Delegados de Participación Ciudadana con el apoyo del centro educativo.
La Delegación de Participación Ciudadana de Baleares ha puesto a disposición de los centros educativos el correo electrónico mallorca.participacion@policia.es para explicar el programa y comenzar a desarrollarlo en este curso escolar.

jueves, 13 de octubre de 2016

La fiscalía cuestiona la versión de la familia de la niña herida en Son Roca


La fiscalía cuestiona la versión de la familia de la niña herida en Son Roca


El fiscal superior, Bartolomé Barceló, apunta que el relato ofrecido por los allegados a la menor podría llevar a "conclusiones erróneas o equivocadas" sobre lo ocurrido - Asegura que las lesiones sufridas por la pequeña fueron "leves"


La fiscalía cuestionó ayer la versión de la familia de la niña de ocho años que denunció una agresión por parte de varios menores en el patio del colegio Anselm Turmeda, en Palma. Mediante un comunicado, algo insólito por parte del ministerio público, el fiscal superior de Balears, Bartolomé Barceló, aseguró que las heridas sufridas por la niña fueron "leves" y apuntó que las declaraciones de los familiares han generado "una corriente de opinión basada en una única versión" de la que podrían extraerse "conclusiones equivocadas o erróneas" sobre lo ocurrido. Además, reclamó "mayor mesura y rigor" en las informaciones sobre casos en los que haya menores implicados y lamentó las "graves consecuencias" que pueden tener para los niños implicados en el asunto. 

Sin ofrecer detalles concretos sobre los hechos ni un relato alternativo al de los denunciantes, Barceló destacó que las noticias aparecidas sobre el caso, "emitidas de forma ciertamente vehemente" y basadas en los datos facilitados por la familia de la víctima, han obviado "factores y elementos necesarios para su consideración real". El fiscal superior destaca, "entre otras muchas cuestiones", que los partes médicossobre el estado de la niña reflejan lesiones "leves" que no coinciden con la gravedad de un desprendimiento de riñón o una fisura en las costillas denunciadas por sus allegados. 

Según consta en los documentos del hospital, los médicos que atendieron a la niña detectaronarañazos y rozaduras en la cara, el abdomen, un codo y un pie y un pequeño hematoma en la cabeza. La sometieron a varias pruebas y descartaron que sufriera lesiones en ningún órgano. Tras atenderla durante toda la tarde del día 5, cuando ocurrieron los hechos, decidieron mantenerla en el hospital ante el estado de ansiedad de los familiares por su malestar. Al día siguiente por la tarde, tras confirmar su buen estado, le dieron el alta. 

El comunicado de Barceló resaltó que este y otros datos que no reveló "pueden suponer matices muy importantes en cuanto a lo sucedido" y provocar una "afectación en los derechos fundamentales de todos y cada uno de los posibles menores implicados", tanto la propia víctima como los "presuntos responsables". El fiscal superior recordó el papel de la institución que preside como garante de los derechos de los menores, como el del honor, la intimidad personal y familiar y su propia imagen "incluso en contra de la posición al respecto que puedan mantener sus representantes legales", en clara alusión a la familia de la niña herida en Son Roca. 

La madre de la niña estudia denunciar al colegio por omisión del deber de socorro

La madre de la niña estudia denunciar al colegio por omisión del deber de socorro

La progenitora de la menor replica al conseller de Educación y le pregunta que si había dos profesores en el patio de la escuela "hacían de barrera para que no se metiera nadie, daban patadas o se recreaban viendo la paliza porque estaban aburridos"

 
La madre de la niña que recibió atención médica tras la supuesta agresión de una docena de alumnos en el recreo persevera en sus ataques a la dirección del Colegio Anselm Turmeda del barrio palmesano de Son Roca. De hecho, la progenitora anunció ayer su intención de denunciar al centro escolar por un presunto delito de omisión del deber de socorro.
Asimismo, la madre de la menor de ocho años replicó al conseller de Educación cuando este aseguraba que había dos maestros en el patio del colegio en el momento de producirse la supuesta agresión. "Si estaban allí los profesores tienen que decir qué era lo que hacían", protestó notoriamente contrariada. "Quizás estaban haciendo de barrera con otros niños para que nadie la defendiera, tal vez le estaban dando patadas o a lo mejor se recreaban con la escena porque estaban aburridos", sentenció.
La madre de la niña ingresada en Son Espases tras la supuesta paliza propinada por una docena de niños menores de 14 años en el patio del colegio expresó públicamente su malestar. En concreto contra las palabras del conseller de Educación del Govern Martí March en las que mostraba su apoyo a la dirección del centro escolar. "Estoy triste, dolida e indignada", subrayó.
Al contrario de lo manifestado con anterioridad por la familia de la menor, el conseller negó tajantemente que existieran denuncias previas por acoso escolar a esta niña. La progenitora rebatió esta versión oficial de lo ocurrido en el centro escolar de Son Roca. "Estoy más tranquila que ellos, porque con la verdad se duerme bien", proclamó.
La madre de la alumna de ocho años también se mostró molesta con las llamadas que recibió de algunos padres de alumnos. "Nos llamaron cuando estábamos en Son Espases con la niña solo para decir que sus hijos no habían sido", recalcó. No obstante, negó ayer que dichas llamadas hubieran tenido un contenido amenazante. "No me han llegado a amenazar", señaló.
De acuerdo con las palabras de la progenitora, después del incidente ocurrido la mañana del pasado 5 de octubre en el patio del colegio, la niña se encuentra "nerviosa y angustiada". Según su familia, la menor ha conseguido evitar sufrir lesiones de mayor entidad debido a que "es muy fuerte tanto física como psicológicamente".
A la hora de reconstruir lo ocurrido en el colegio, la familia sostiene que la fortuna se alió con ella para que los golpes que recibió no se prolongaran durante más tiempo. "Tuvimos suerte de que en ese momento sonó el timbre para que volvieran a clase, si no la hubieran pegado mucho más", apuntó la madre.
La familia de la niña ha solicitado a la Fiscalía de Menores una orden de alejamiento de los supuestos agresores, aunque aún no ha obtenido respuesta.
Por otro lado, la asociación Prou-nvdv solicitó como medida cautelar la suspensión de la directiva del centro. También pidió a la conselleria de Educación un informe de las actuaciones y el protocolo que siguió el centro.

miércoles, 12 de octubre de 2016

La familia de la niña agredida, «indignada» por las afirmaciones del conseller d’Educació

La familia de la niña agredida, «indignada» por las afirmaciones del conseller d’Educació
 
La familia de la niña que acabó en el hospital tras ser agredida en el patio del colegio de Son Roca se mostró ayer «indignada» por las afirmaciones efectuadas por el conseller d’Educació, Martí March, sobre lo ocurrido. El conseller afirmó el martes en el Parlament que en el momento de la paliza a la menor «había en el patio del centro escolar dos profesores vigilando», en contra de la versión de la familia, y no ofreció ningún tipo de explicación sobre cómo ocurrieron los hechos. March, no obstante pidió prudencia y tranquilidad a la espera de que se conozca el informe de Inspección Educativa y una vez que se tenga toda la información se deberán tomar las decisiones que se crean oportunas.
Indignada
La familia de la pequeña, que se sigue recuperando en su casa de las lesiones padecidas, fue muy crítica ayer con el conseller. Melissa, hermana de la víctima, manifestó: «La directora me dijo a mí y a mi hermana que había un profesor y fue a buscar a una niña con síndrome de down que se había ido de la fila, ahora dicen que había dos profesores, y entonces por qué no actuaron. Estamos muy enfadados, parece que quieren hacer que los culpables seamos nosotros, la niña fue al hospital, hay un parte de lesiones, hay testigos que dicen que le pegaron y encima parece que nosotros somos los culpables, no sé qué ganamos inventándonos esta historia como parece que quieren hacer creer».
«El conseller llamó a mi madre después de la agresión, le dijo que estuviera tranquila y que esto se iba a solucionar cuanto antes, pero no sé, tanta investigación parece que se quieren tapar unos a otros, hay testigos, hay niños que lo han visto y me parece muy fuerte lo que dijo el conseller, si lo veo se lo diré, parece que son personas que no tiene corazón», agregó Melissa.
El suceso siguió provocando ayer reacciones. El Foro de la familia de Baleares pidió ayer a la oficina de defensa de los derechos del Govern que intervenga de oficio ante la gravedad del caso para depurar responsabilidades.
La Asociación Prou pidió que se suspenda cautelarmente a la directiva del colegio, un informe público de las actuaciones de la Conselleria y el protocolo que se realizó.

Un caso de «ciberbullying» de Ibiza llega a la Oficina de Defensa de Derechos del Menor

Un caso de «ciberbullying» de Ibiza llega a la Oficina de Defensa de Derechos del Menor

La Oficina de Defensa de Derechos del Menor de la Conselleria de Serveis Socials investiga un caso de «ciberbullying» o ciberacoso en Ibiza. El ciberacoso es el uso de información electrónica y medios de comunicación tales como correo electrónico, redes sociales, blogs, mensajería instantánea, mensajes de texto, teléfonos móviles, y websites difamatorios para acosar a un individuo o grupo, mediante ataques personales u otros medios.
El director de la Oficina de Defensa de Derechos del Menor, Joan Marc Tur, incidió en «el riesgo del ciberacoso en el ámbito educativo». De hecho, destacó que se «avanza tan rápido» en el uso de las nuevas tecnologías que se han de ir actualizando los recursos existentes. De las doce actuaciones de este año, muchas de ellas siguen abiertas, una de ellas sobre informática y nuevas tecnologías. El director de la Oficina confirmó que se trata de un caso de acoso a través de redes sociales.
Cada vez hay más sensibilización sobre este tema. Los agentes de la Guardia Civil ofrecen charlas en los colegios sobre el uso de las nuevas tecnologías. Además, muchos centros educativos son conscientes de los riesgos del acoso a través de las nuevas tecnologías e informan de que el uso de los móviles en las aulas está prohibido aunque se trata de una práctica cada vez más extendida entre los menores.
Las actuaciones de la Oficina del Defensor del Menor de Ibiza han experimentado un aumento a lo largo de este año. Sólo en lo que va de 2016, hasta mediados de septiembre, se han registrado doce actuaciones que ha supuesto una decena de apertura de expedientes, lo que representa casi un 6% de todas las actuaciones realizadas en el ámbito balear. El total de actuaciones de la Oficina es tres puntos superior a la de todo el año pasado, ya que las actuaciones de Ibiza, un total de ocho, representó un 2,58% de las de Balears.
Los motivos que atribuye la Conselleria a este aumento es que se ha roto la barrera territorial que supone el hecho de que la oficina esté físicamente en Mallorca. «Hemos incrementado las actuaciones en Ibiza porque se acude con más frecuencia. Hay más presencia, queremos un equilibrio territorial», dijo Joan Marc Tur.

Una niña de 8 años sufre una "agresión muy violenta" en un colegio de Palma



Una niña de 8 años sufre una "agresión muy violenta" en un colegio de Palma

La menor, que fue atacada por una docena de estudiantes mayores que ella, fue atendida por hematomas, desprendimiento de un riñón y una fisura de costilla



Dos inspectores de la Conselleria de Educación y Cultura del Govern balear investigan la"agresión muy violenta" contra una niña de 8 años en un colegio de Palma, que  

La consellera de Asuntos Sociales y Cooperación, Fina Santiago, se ha pronunciado este viernes sobre este caso ocurrido el pasado miércoles en el patio del colegio público del barrio obrero de Son Roca de la capital balear.

La niña fue, aparentemente, agredida por cerca de una docena de estudiantes mayores que ella, de entre 12 y 14 años, cuando les cogió la pelota con la que jugaban cal sonar el timbre que anunciaba el fin del recreo.

Presuntamente, la niña fue arrojada al suelo y pateada sin que ningún profesor fuera testigo de esta agresión con "consecuencias físicas importantísimas" que obligaron a internar a la pequeña en el hospital de Son Espases, ha comentado la consellera, quien ha matizado que la víctima ya se encuentra recuperándose en su casa de las heridas.

La Policía Nacional también investiga el hecho, y según ha dicho la consellera, la directora del Instituto para la Convivencia y el Éxito Escolar de Baleares se ha puesto en contacto con la familia de la niña, que ha interpuesto una denuncia.

Santiago ha señalado que es necesario conocer si el protocolo de convivencia se ha aplicado, al tiempo que se ha referido a la "necesidad" de que los padres vigilen "lo que ven sus hijos" en las redes sociales.

Aún no se sabe, ha querido aclarar, si se trata de un caso de acoso escolar o de una agresión puntual. En todo caso, la consellera ha insistido en ha sido una "agresión muy violenta e inaceptable".

Además, el Ayuntamiento de Palma ha condenado esta agresión y ha anunciado que se pone al servicio de la familia y del centro para poder intervenir en el caso.

El consistorio ha precisado en un comunicado que "desde el primer momento que se tiene conocimiento del caso, el Área Municipal de Educación y Deportes está haciendo todas las gestiones necesarias".

"En una sociedad como la nuestra nos debe hacer pensar que se puedan producir situaciones como la vivida en este centro escolar de Palma", ha apuntado el ayuntamiento palmesano

martes, 14 de junio de 2016

Consell del dia per a pares


Consell del dia per a pares

Moltes vegades ens hem preguntat que és el que estem fent mal quan els nostres fills, són dolents o rebels. Mai s'han parat a pensar que l'error en realitat és de vostès per la forma d'actuar o de dir les coses. Quantes vegades renyim als nostres fills d'una forma agressiva fins al punt de perdre els estreps. A continuació us poso uns exemples he errors que cometem moltes vegades.

  1. Menja!, he dit que comes , si no et menges el menjar no t'aixeques.
  2. Em té fregida ja, et vaig a donar una que et vas a assabentar.
  3. Llançar una sabatilla.
  4. Aixeca del sòl , és que no em sents t'he dit que t'aixequis yaaa.
  5. Levantate del llit no t'ho repeteixo dues vegades.
  6. Mirada agressiva quan perdem els estreps.
  7. Posar-nos a xisclar com a bojos.

Aquests són errors que cometem tots els dies amb els nostres fills i els nostres fills si s'adonen aprenen el que el teu li estàs ensenyant. Quan ens diuen que els nostres fills són super agressius no s'adonen que és el que mengen tots els dies.

Consell del dia:

Parlar suau i sense cridar és una forma de parlar amb els nostres fills, no ser tan exigents ni posar sempre una cara d'agressivitat . Quan facin alguna cosa dolent asseguin-se a dialogar amb ells sense alçar la veu i perdre els estreps. Deixin que ells en les converses participin i puguin parlar amb llibertat . Si empren paraules fortes, de manera pacifica se'ls ha de posar una alt ( per favor podem parlar sense utilitzar males paraules) Escoltar als nostres fills no costa gens .