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lunes, 24 de octubre de 2016

Alejandro, un niño de 12 años que ya no tiene ganas de vivir

Alejandro, un niño de 12 años que ya no tiene ganas de vivir
 
 
Alejandro es solo un niño de 12 años y ya no tiene ganas de vivir, sumido en una profunda depresión desde que a principios de curso fuera agredido nuevamente en el instituto Rosa Navarro de Olula del Río (Almería) por un grupo de menores que le acosa desde que tenía ocho años.
Inmaculada Rivas, su madre, cuenta entre lágrimas que desde entonces Alejandro, quien ha dejado de ir a clase, "ha caído en picado", vive encerrado en su habitación, sufre insomnio, constantes pesadillas, apenas come y es medicado con ansiolíticos y antidepresivos.
Los informes de la psiquiatra, en cuya consulta el niño no cesa de llorar, llegan a advertir de "riesgo autolítico" y estiman que el menor no puede acudir al instituto en su estado depresivo "por esta situación de acoso escolar". Y resaltan sus "sentimientos de desprotección e indefensión", así como su "ansiedad" y su situación de "fragilidad y vulnerabilidad".
La madre también tiene muy claro que su hijo no volverá al instituto mientras sus acosadores sigan en él, y hasta que la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía y el instituto actúen de una vez por todas de forma enérgica contra el acoso en el centro, puesto que, tras conocerse su caso, otras dos madres han dado a conocer sendas denuncias por situaciones similares hacia sus hijos en el mismo centro, e incluso una de las víctimas fue grabada cuando era sometido a una salvaje agresión sexual en los aseos de un local público -no el instituto- por parte de dos compañeros de estudios.
Inmaculada nos explica todo lo sucedido en el salón de su casa. Las paredes están repletas de fotografías familiares, algunas de solo meses atrás, en las que aparece un Alejandro sonriente, lleno de vida y de mirada inteligente, por mucho que cuando cumplió ocho años se le diagnosticara una leve discapacidad intelectual. Tras la conversación con los padres, conocemos al niño, que no parece sino la sombra de quien se mostraba en esas fotografías. Alejandro tiene que ser ayudado por su madre para caminar, y llega muy lentamente, arrastrando las zapatillas por el pasillo. Aunque nos tiende la mano, su mirada parece perdida, en otro mundo, y ni siquiera es capaz de articular una sola palabra antes de abrazarse a su madre, en busca de protección.
Los episodios de acoso escolar contra él comenzaron cuando se le diagnosticó su retraso y se conoció en el colegio Antonio Relaño, en tercero de Primaria. "Primero empezaron a quitarle material escolar, luego llegaron las agresiones por parte de este grupo de niños, que a lo largo del tiempo han podido ser hasta una quincena, aunque los cabecillas son cinco", explica Inmaculada. Como el acoso no cesaba, decidió cambiarle de centro a los 10 años, al Colegio Trina Rull, donde no tuvo ningún problema. "Allí le fue estupendo".
Sin embargo, el pasado febrero, en el último año del colegio, Alejandro se encontró en la calle con algunos de los acosadores, que la emprendieron "a patadas en el estómago y puñetazos en la cabeza". Ya desde entonces empezó a encerrarse en sí mismo, tenía un pánico atroz a salir a la calle, y dejó de jugar al tenis, que tanto le gustaba. "A partir de esa agresión empezó a decir que quería repetir curso en el colegio, pues tenía un pánico horrible a ir al instituto, donde pensaba que le esperaba esta pandilla".
"Cuando estaba próximo el fin de curso, y ante su inminente llegada al instituto, donde ya estaban los acosadores, la mayoría un año mayores que él, empezó nuestra lucha, porque sabía que podrían repetirse las agresiones". Ante esta posibilidad, Inmaculada y su marido, Jesús, se reunieron con los responsables del instituto y les expusieron sus miedos.
"Nos dijeron que no nos preocupásemos, nos garantizaron que estarían vigilantes y que evitarían por todos los medios el contacto de mi hijo con los acosadores".
El primer día de clase en Primero de ESO, Alejandro realizó, como todos sus compañeros, un test de toma de contacto, para que su tutor pudiera empezar a conocer a los alumnos. ¿Qué es lo que más te preocupa en este momento?, decía una de las preguntas. Él escribió: "El acoso escolar, que se vuelvan a meter conmigo, que me insulten y que me peguen". También advertía, a continuación, que no quería "estar en la misma clase con quienes me insultaron y pegaron". En este test, el muchacho se definía a sí mismo como tímido, pacífico, tranquilo, responsable, trabajador, obediente y sociable.
Pero sus temores se confirmaron solo dos días después, cuando fue víctima de una primera agresión en el gimnasio. Y al día siguiente, en clase, "fue brutalmente golpeado, esta vez por el cabecilla de los acosadores, que le cogió del cuello y le empujó contra la pared, causándole una grave contractura lumbar y una lesión cervical, y gracias a que una maestra pudo intervenir". Es más, Alejandro contó a sus padres que en su clase se encontraban tres de los supuestos maltratadores, a pesar de las promesas de los responsables del centro.
Una vez que el director del colegio, Agustín Iglesias, "no pudo garantizar que los acosadores siguieran en el instituto", Inmaculada y Jesús decidieron que Alejandro no volvería a clase. Y además presentaron una denuncia ante la Guardia Civil, y posteriormente ante el Defensor del Menor.
En el momento en que los agentes le tomaron declaración, no pudieron dejar de sorprenderse cuando el niño agredido les preguntó "¿Yo soy malo?" Uno de sus informes psiquiátricos también advierte: "Se siente que es el malo, por eso le pegan, y además los profesores no hacen nada"."Alejandro se siente culpable, después de haber sido tan machacado", expone Inmaculada, quien exclama, desesperada: "¿Puede haber algo peor para una madre que saber que tu hijo no quiere vivir?"
Su denuncia fue archivada, aunque tras hacerse pública, a través de La Comarca Noticias, un diario digital del Almanzora almeriense, otras dos madres se atrevieron también a dar a conocer el acoso sufrido por sus hijos, e incluso alertan de que hay más niños agredidos cuyos padres no han presentado denuncia.
Las tres madres han acudido conjuntamente al abogado Juan Padilla, quien ahora pretende que la Fiscalía reactive los procedimientos, para lo cual aportará nuevas pruebas, como testimonios de testigos, fotografías de las agresiones de estos nuevos casos, de mucha gravedad, como ha podido apreciar este diario, así como el vídeo de la brutal agresión sexual a una de las víctimas por otros menores que estudian en el instituto, y que ha llegado a difundirse entre los escolares a través de las redes sociales. Además, la víctima se ve ahora obligada a encontrarse cada día con sus agresores en el centro escolar.
Las madres son muy duras respecto a la "pasividad" demostrada por Educación y el instituto ante hechos tan graves. "Hemos sufrido de una incompetencia increíble, nos sentimos impotentes, desesperadas, porque tanto la Junta como el centro apenas han hecho nada y siempre han intentado minimizar los acosos, incluso nos han llegado a decir que en algún caso que el problema estaba en nuestras familias", dice una de las madres.
EL MUNDO se ha puesto en contacto con el instituto, que ha informado de que ha activado el protocolo para casos de acoso y que se han tomado diferentes medidas respecto a los agresores y agredidos, como la expulsión durante un mes de uno de los supuestos acosadores. Los responsables del centro estiman que se han puesto en marcha los procedimientos adecuados, resaltan que ha intervenido la Inspección y, de momento, no creen necesario que los agresores sean trasladados de centro, a menos que un juez dicte una orden de alejamiento, por ejemplo.
El abogado de las familias pedirá también, precisamente, que se dicte dicha orden contra uno de los agresores, puesto que según dice ya tiene 14 años. Igualmente, seguirá reclamando que los acosadores sean trasladados a otro centro. Juan Padilla, al igual que sus representadas, manifiesta que su intención es "llegar hasta el final" y afirma que "los protocolos supuestamente puestos en marcha por el centro han fallado a todas luces".

Denuncian dos casos de agresión y ‘bullying’ en un colegio de la Part Forana

Nuevos episodios de violencia infantil en las aulas salen a la luz. En un colegio de la Part Forana, dos familias diferentes han denunciado -con ocho días de diferencia- dos presuntos casos de ‘bullying’ y agresiones por parte de niños cuya edad les convierte en inimputables.
Acoso escolar
«La denunciante afirma que tiene un hijo de 10 años que está sufriendo acoso escolar por parte de menores que van a clase con él. Que el menor acude al colegio... y que viene sufriendo acoso escolar tanto físico como psicológico por al menos tres niños de su clase desde hace dos años. Además el niño sufre un trastorno del espectro autista diagnosticado por el instituto balear de la infancia ISMIA.
Alarmada por tal situación, los padres acudieron a hablar con la tutora y ésta le restó importancia. Recientemente, el menor llegó de nuevo a casa sangrando por la nariz porque un compañero le había pegado un rodillazo. Asimismo, la víctima apareció en casa con una quemadura en una de sus manos, fruto de una nueva agresión.
Ocho días después, se cursó una nueva denuncia en la Guardia Civil. En el mismo colegio, la misma clase, con los mismos presuntos agresores y víctima diferente. En la misma se dice: «Que al poco de empezar el colegio el niño de 7 años le cuenta que le están pegando en el colegio, pero la madre no le da importancia».
Según las familias denunciantes, los investigadores y la Fiscalía pudieron comprobar la veracidad de los hechos pero no pudieron hacer nada al tratarse de niños menores de 14 años. «Así es la Ley del Menor».

domingo, 23 de octubre de 2016

Muy triste


Hoy me levante con el corazón a 100 por hora, como me indigna ver la prensa y ver los comentarios de la gente. Dan ganas de llorar de ver los comentarios de ver como la gente tiene poco respeto y sentimientos. Por muy leve o grave que haya sido la agresión de una niña de 8 años no hay derecho que la gente se burle de esa manera. Cada vez que sale una noticia de acoso escolar la gente pasa de todo les da lo mismo pero para burlarse de las victimas si que ponen los 5 sentidos. Lo siento por ser tan dura pero es lo que se ve día a día .

García Montes, sobre la agresión en Son Roca: «Nadie se va a ir de rositas»

García Montes, sobre la agresión en Son Roca: «Nadie se va a ir de rositas»

http://periodicodeibiza.es/noticias/baleares/2016/10/22/227046/garcia-montes-sobre-agresion-son-roca-nadie-rositas.html

viernes, 14 de octubre de 2016

La Policía Nacional enseñará a los menores los riesgos de internet

La Policía Nacional enseñará a los menores
los riesgos de internet
 
 
La Delegación de Participación Ciudadana de la Policía Nacional de Baleares se ha ofrecido a los centros educativos de las islas que quieran participar en su programa «Ciberexperto», de formación sobre los riesgos de internet, para alumnos de 5º y 6º de primaria.
La Policía Nacional, con el apoyo de Telefónica y la colaboración de la Fundación Cibervoluntarios, ha puesto en marcha este programa con el objetivo de concienciar y sensibilizar en el uso responsable de internet y las nuevas tecnologías a los menores, enseñándoles los riesgos y problemas que se pueden encontrar en la red, ha informado la Jefatura Superior de Policía de Baleares en un comunicado.
Se ha creado la pagina web www.ciberexperto.org con toda la información del programa y a través de la cual también se podrán denunciar las situaciones de riesgo en la red, especialmente las relacionadas con menores.
Las actividades de formación consistirán en charlas sobre el uso seguro de internet, impartidas por los Delegados de Participación Ciudadana con el apoyo del centro educativo.
La Delegación de Participación Ciudadana de Baleares ha puesto a disposición de los centros educativos el correo electrónico mallorca.participacion@policia.es para explicar el programa y comenzar a desarrollarlo en este curso escolar.

jueves, 13 de octubre de 2016

La fiscalía cuestiona la versión de la familia de la niña herida en Son Roca


La fiscalía cuestiona la versión de la familia de la niña herida en Son Roca


El fiscal superior, Bartolomé Barceló, apunta que el relato ofrecido por los allegados a la menor podría llevar a "conclusiones erróneas o equivocadas" sobre lo ocurrido - Asegura que las lesiones sufridas por la pequeña fueron "leves"


La fiscalía cuestionó ayer la versión de la familia de la niña de ocho años que denunció una agresión por parte de varios menores en el patio del colegio Anselm Turmeda, en Palma. Mediante un comunicado, algo insólito por parte del ministerio público, el fiscal superior de Balears, Bartolomé Barceló, aseguró que las heridas sufridas por la niña fueron "leves" y apuntó que las declaraciones de los familiares han generado "una corriente de opinión basada en una única versión" de la que podrían extraerse "conclusiones equivocadas o erróneas" sobre lo ocurrido. Además, reclamó "mayor mesura y rigor" en las informaciones sobre casos en los que haya menores implicados y lamentó las "graves consecuencias" que pueden tener para los niños implicados en el asunto. 

Sin ofrecer detalles concretos sobre los hechos ni un relato alternativo al de los denunciantes, Barceló destacó que las noticias aparecidas sobre el caso, "emitidas de forma ciertamente vehemente" y basadas en los datos facilitados por la familia de la víctima, han obviado "factores y elementos necesarios para su consideración real". El fiscal superior destaca, "entre otras muchas cuestiones", que los partes médicossobre el estado de la niña reflejan lesiones "leves" que no coinciden con la gravedad de un desprendimiento de riñón o una fisura en las costillas denunciadas por sus allegados. 

Según consta en los documentos del hospital, los médicos que atendieron a la niña detectaronarañazos y rozaduras en la cara, el abdomen, un codo y un pie y un pequeño hematoma en la cabeza. La sometieron a varias pruebas y descartaron que sufriera lesiones en ningún órgano. Tras atenderla durante toda la tarde del día 5, cuando ocurrieron los hechos, decidieron mantenerla en el hospital ante el estado de ansiedad de los familiares por su malestar. Al día siguiente por la tarde, tras confirmar su buen estado, le dieron el alta. 

El comunicado de Barceló resaltó que este y otros datos que no reveló "pueden suponer matices muy importantes en cuanto a lo sucedido" y provocar una "afectación en los derechos fundamentales de todos y cada uno de los posibles menores implicados", tanto la propia víctima como los "presuntos responsables". El fiscal superior recordó el papel de la institución que preside como garante de los derechos de los menores, como el del honor, la intimidad personal y familiar y su propia imagen "incluso en contra de la posición al respecto que puedan mantener sus representantes legales", en clara alusión a la familia de la niña herida en Son Roca. 

La madre de la niña estudia denunciar al colegio por omisión del deber de socorro

La madre de la niña estudia denunciar al colegio por omisión del deber de socorro

La progenitora de la menor replica al conseller de Educación y le pregunta que si había dos profesores en el patio de la escuela "hacían de barrera para que no se metiera nadie, daban patadas o se recreaban viendo la paliza porque estaban aburridos"

 
La madre de la niña que recibió atención médica tras la supuesta agresión de una docena de alumnos en el recreo persevera en sus ataques a la dirección del Colegio Anselm Turmeda del barrio palmesano de Son Roca. De hecho, la progenitora anunció ayer su intención de denunciar al centro escolar por un presunto delito de omisión del deber de socorro.
Asimismo, la madre de la menor de ocho años replicó al conseller de Educación cuando este aseguraba que había dos maestros en el patio del colegio en el momento de producirse la supuesta agresión. "Si estaban allí los profesores tienen que decir qué era lo que hacían", protestó notoriamente contrariada. "Quizás estaban haciendo de barrera con otros niños para que nadie la defendiera, tal vez le estaban dando patadas o a lo mejor se recreaban con la escena porque estaban aburridos", sentenció.
La madre de la niña ingresada en Son Espases tras la supuesta paliza propinada por una docena de niños menores de 14 años en el patio del colegio expresó públicamente su malestar. En concreto contra las palabras del conseller de Educación del Govern Martí March en las que mostraba su apoyo a la dirección del centro escolar. "Estoy triste, dolida e indignada", subrayó.
Al contrario de lo manifestado con anterioridad por la familia de la menor, el conseller negó tajantemente que existieran denuncias previas por acoso escolar a esta niña. La progenitora rebatió esta versión oficial de lo ocurrido en el centro escolar de Son Roca. "Estoy más tranquila que ellos, porque con la verdad se duerme bien", proclamó.
La madre de la alumna de ocho años también se mostró molesta con las llamadas que recibió de algunos padres de alumnos. "Nos llamaron cuando estábamos en Son Espases con la niña solo para decir que sus hijos no habían sido", recalcó. No obstante, negó ayer que dichas llamadas hubieran tenido un contenido amenazante. "No me han llegado a amenazar", señaló.
De acuerdo con las palabras de la progenitora, después del incidente ocurrido la mañana del pasado 5 de octubre en el patio del colegio, la niña se encuentra "nerviosa y angustiada". Según su familia, la menor ha conseguido evitar sufrir lesiones de mayor entidad debido a que "es muy fuerte tanto física como psicológicamente".
A la hora de reconstruir lo ocurrido en el colegio, la familia sostiene que la fortuna se alió con ella para que los golpes que recibió no se prolongaran durante más tiempo. "Tuvimos suerte de que en ese momento sonó el timbre para que volvieran a clase, si no la hubieran pegado mucho más", apuntó la madre.
La familia de la niña ha solicitado a la Fiscalía de Menores una orden de alejamiento de los supuestos agresores, aunque aún no ha obtenido respuesta.
Por otro lado, la asociación Prou-nvdv solicitó como medida cautelar la suspensión de la directiva del centro. También pidió a la conselleria de Educación un informe de las actuaciones y el protocolo que siguió el centro.

miércoles, 12 de octubre de 2016

La familia de la niña agredida, «indignada» por las afirmaciones del conseller d’Educació

La familia de la niña agredida, «indignada» por las afirmaciones del conseller d’Educació
 
La familia de la niña que acabó en el hospital tras ser agredida en el patio del colegio de Son Roca se mostró ayer «indignada» por las afirmaciones efectuadas por el conseller d’Educació, Martí March, sobre lo ocurrido. El conseller afirmó el martes en el Parlament que en el momento de la paliza a la menor «había en el patio del centro escolar dos profesores vigilando», en contra de la versión de la familia, y no ofreció ningún tipo de explicación sobre cómo ocurrieron los hechos. March, no obstante pidió prudencia y tranquilidad a la espera de que se conozca el informe de Inspección Educativa y una vez que se tenga toda la información se deberán tomar las decisiones que se crean oportunas.
Indignada
La familia de la pequeña, que se sigue recuperando en su casa de las lesiones padecidas, fue muy crítica ayer con el conseller. Melissa, hermana de la víctima, manifestó: «La directora me dijo a mí y a mi hermana que había un profesor y fue a buscar a una niña con síndrome de down que se había ido de la fila, ahora dicen que había dos profesores, y entonces por qué no actuaron. Estamos muy enfadados, parece que quieren hacer que los culpables seamos nosotros, la niña fue al hospital, hay un parte de lesiones, hay testigos que dicen que le pegaron y encima parece que nosotros somos los culpables, no sé qué ganamos inventándonos esta historia como parece que quieren hacer creer».
«El conseller llamó a mi madre después de la agresión, le dijo que estuviera tranquila y que esto se iba a solucionar cuanto antes, pero no sé, tanta investigación parece que se quieren tapar unos a otros, hay testigos, hay niños que lo han visto y me parece muy fuerte lo que dijo el conseller, si lo veo se lo diré, parece que son personas que no tiene corazón», agregó Melissa.
El suceso siguió provocando ayer reacciones. El Foro de la familia de Baleares pidió ayer a la oficina de defensa de los derechos del Govern que intervenga de oficio ante la gravedad del caso para depurar responsabilidades.
La Asociación Prou pidió que se suspenda cautelarmente a la directiva del colegio, un informe público de las actuaciones de la Conselleria y el protocolo que se realizó.

Un caso de «ciberbullying» de Ibiza llega a la Oficina de Defensa de Derechos del Menor

Un caso de «ciberbullying» de Ibiza llega a la Oficina de Defensa de Derechos del Menor

La Oficina de Defensa de Derechos del Menor de la Conselleria de Serveis Socials investiga un caso de «ciberbullying» o ciberacoso en Ibiza. El ciberacoso es el uso de información electrónica y medios de comunicación tales como correo electrónico, redes sociales, blogs, mensajería instantánea, mensajes de texto, teléfonos móviles, y websites difamatorios para acosar a un individuo o grupo, mediante ataques personales u otros medios.
El director de la Oficina de Defensa de Derechos del Menor, Joan Marc Tur, incidió en «el riesgo del ciberacoso en el ámbito educativo». De hecho, destacó que se «avanza tan rápido» en el uso de las nuevas tecnologías que se han de ir actualizando los recursos existentes. De las doce actuaciones de este año, muchas de ellas siguen abiertas, una de ellas sobre informática y nuevas tecnologías. El director de la Oficina confirmó que se trata de un caso de acoso a través de redes sociales.
Cada vez hay más sensibilización sobre este tema. Los agentes de la Guardia Civil ofrecen charlas en los colegios sobre el uso de las nuevas tecnologías. Además, muchos centros educativos son conscientes de los riesgos del acoso a través de las nuevas tecnologías e informan de que el uso de los móviles en las aulas está prohibido aunque se trata de una práctica cada vez más extendida entre los menores.
Las actuaciones de la Oficina del Defensor del Menor de Ibiza han experimentado un aumento a lo largo de este año. Sólo en lo que va de 2016, hasta mediados de septiembre, se han registrado doce actuaciones que ha supuesto una decena de apertura de expedientes, lo que representa casi un 6% de todas las actuaciones realizadas en el ámbito balear. El total de actuaciones de la Oficina es tres puntos superior a la de todo el año pasado, ya que las actuaciones de Ibiza, un total de ocho, representó un 2,58% de las de Balears.
Los motivos que atribuye la Conselleria a este aumento es que se ha roto la barrera territorial que supone el hecho de que la oficina esté físicamente en Mallorca. «Hemos incrementado las actuaciones en Ibiza porque se acude con más frecuencia. Hay más presencia, queremos un equilibrio territorial», dijo Joan Marc Tur.

Una niña de 8 años sufre una "agresión muy violenta" en un colegio de Palma



Una niña de 8 años sufre una "agresión muy violenta" en un colegio de Palma

La menor, que fue atacada por una docena de estudiantes mayores que ella, fue atendida por hematomas, desprendimiento de un riñón y una fisura de costilla



Dos inspectores de la Conselleria de Educación y Cultura del Govern balear investigan la"agresión muy violenta" contra una niña de 8 años en un colegio de Palma, que  

La consellera de Asuntos Sociales y Cooperación, Fina Santiago, se ha pronunciado este viernes sobre este caso ocurrido el pasado miércoles en el patio del colegio público del barrio obrero de Son Roca de la capital balear.

La niña fue, aparentemente, agredida por cerca de una docena de estudiantes mayores que ella, de entre 12 y 14 años, cuando les cogió la pelota con la que jugaban cal sonar el timbre que anunciaba el fin del recreo.

Presuntamente, la niña fue arrojada al suelo y pateada sin que ningún profesor fuera testigo de esta agresión con "consecuencias físicas importantísimas" que obligaron a internar a la pequeña en el hospital de Son Espases, ha comentado la consellera, quien ha matizado que la víctima ya se encuentra recuperándose en su casa de las heridas.

La Policía Nacional también investiga el hecho, y según ha dicho la consellera, la directora del Instituto para la Convivencia y el Éxito Escolar de Baleares se ha puesto en contacto con la familia de la niña, que ha interpuesto una denuncia.

Santiago ha señalado que es necesario conocer si el protocolo de convivencia se ha aplicado, al tiempo que se ha referido a la "necesidad" de que los padres vigilen "lo que ven sus hijos" en las redes sociales.

Aún no se sabe, ha querido aclarar, si se trata de un caso de acoso escolar o de una agresión puntual. En todo caso, la consellera ha insistido en ha sido una "agresión muy violenta e inaceptable".

Además, el Ayuntamiento de Palma ha condenado esta agresión y ha anunciado que se pone al servicio de la familia y del centro para poder intervenir en el caso.

El consistorio ha precisado en un comunicado que "desde el primer momento que se tiene conocimiento del caso, el Área Municipal de Educación y Deportes está haciendo todas las gestiones necesarias".

"En una sociedad como la nuestra nos debe hacer pensar que se puedan producir situaciones como la vivida en este centro escolar de Palma", ha apuntado el ayuntamiento palmesano