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sábado, 27 de mayo de 2017

CHARLA ACOSO ESCOLAR 26/05/2017

Ayer 26/05/2017 a las 19:00:00 hicimos una charla sobre acoso escolar. La persona que dio la charla Fue un agente experto en seguridad escolar. Doy las gracias a las personas que asistieron, fueron muy poquitas pero les agradezco que hayan asistido. Tengo que decir que se les envió invitación a los centros escolares del municipio de Ibiza y que no asistió ninguno, también se invento a gente del Consell y tampoco vino nadie. Creo que se entiende perfectamente en interés que se le tiene al tema que defendemos es decir ninguno.

jueves, 11 de mayo de 2017

¿Que es el Acoso escolar?

Acoso escolar Para otros usos de este término, véase Violencia escolar. Para otros usos de este término, véase Acoso. El acoso escolar puede ser físico. El acoso escolar (también conocido como hostigamiento escolar, matonaje escolar, matoneo escolar, maltrato escolar o en inglés bullying) es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado tanto en el aula, como a través de las redes sociales, con el nombre específico de ciberacoso.1 Estadísticamente, el tipo de violencia dominante es el emocional y se da mayoritariamente en el aula y patio de los centros escolares. Los protagonistas de los casos de acoso escolar suelen ser niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia, siendo ligeramente mayor el porcentaje de niñas en el perfil de víctimas. El acoso escolar es una forma característica y extrema de violencia escolar. El acoso escolar es una especie de tortura, metódica y sistemática, en la que el agresor sume a la víctima, a menudo con el silencio, la indiferencia o la complicidad de otros compañeros.2 Este tipo de violencia escolar se caracteriza, por tanto, por una reiteración encaminada a conseguir la intimidación de la víctima, implicando un abuso de poder en tanto que es ejercida por un agresor más fuerte (ya sea esta fortaleza real o percibida subjetivamente) que aquella. El sujeto maltratado queda, así, expuesto física y emocionalmente ante el sujeto maltratador, generándose como consecuencia una serie de secuelas psicológicas (aunque estas no formen parte del diagnóstico); es común que el acosado viva aterrorizado con la idea de asistir a la escuela y que se muestre muy nervioso, triste y solitario en su vida cotidiana. En algunos casos, la dureza de la situación puede acarrear pensamientos sobre el suicidio e incluso su materialización, consecuencias propias del hostigamiento hacia las personas sin límite de edad. Suelen ser más propensos al acoso escolar aquellos niños que poseen diversidad funcional, entre las cuales se pueden contar el síndrome de Down, el autismo, síndrome de Asperger, Bloqueo social Agrupa las acciones de acoso escolar que buscan bloquear socialmente a la víctima. Todas ellas buscan el aislamiento social y su marginación impuesta por estas conductas de bloqueo. Son ejemplos las prohibiciones de jugar en un grupo, de hablar o comunicar con otros, o de que nadie hable o se relacione con él, pues son indicadores que apuntan un intento por parte de otros de quebrar la red social de apoyos del niño. Se incluye dentro de este grupo de acciones el meterse con la víctima para hacerle llorar. Esta conducta busca presentar al niño socialmente, entre el grupo de iguales, como alguien flojo, indigno, débil, indefenso, estúpido, llorica, etc. El hacer llorar al niño desencadena socialmente en su entorno un fenómeno de estigmatización secundaria conocido como mecanismo de chivo expiatorio. De todas las modalidades de acoso escolar es la más difícil de combatir en la medida que es una actuación muy frecuentemente invisible y que no deja huella. El propio niño no identifica más que el hecho de que nadie le habla o de que nadie quiere estar con él o de que los demás le excluyen sistemáticamente de los juegos. Hostigamiento Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que consisten en acciones de hostigamiento y acoso psicológico que manifiestan desprecio, falta de respeto y desconsideración por la dignidad del afectado. El desprecio, el odio, la ridiculización, la burla, el menosprecio, los motes, la crueldad, la manifestación gestual del desprecio, la imitación burlesca son los indicadores de esta escala. Manipulación social Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que pretenden distorsionar la imagen social del niño y “envenenar” a otros contra él. Con ellas se trata de presentar una imagen negativa, distorsionada y cargada negativamente sobre la víctima. Se cargan las tintas contra todo cuanto hace o dice la víctima, o contra todo lo que no ha dicho ni ha hecho. No importa lo que haga, todo es utilizado y sirve para inducir el rechazo de otros. A causa de esta manipulación de la imagen social de la víctima acosada, muchos otros niños se suman al grupo de acoso de manera involuntaria, percibiendo que el acosado merece el acoso que recibe, incurriendo en un mecanismo denominado “error básico de atribución”. Coacción Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que pretenden que la víctima realice acciones contra su voluntad. Mediante estas conductas quienes acosan al niño pretenden ejercer un dominio y un sometimiento total de su voluntad. El que la víctima haga esas cosas contra su voluntad proporciona a los que fuerzan o tuercen esa voluntad diferentes beneficios, pero sobre todo poder social. Los que acosan son percibidos como poderosos, sobre todo, por los demás que presencian el doblegamiento de la víctima. Con frecuencia las coacciones implican que el niño sea víctima de vejaciones, abusos o conductas sexuales no deseadas que debe silenciar por miedo a las represalias sobre sí o sobre sus hermanos. Exclusión social Agrupa las conductas de acoso escolar que buscan excluir de la participación al niño acosado. El “tú no”, es el centro de estas conductas con las que el grupo que acosa segrega socialmente al niño. Al ningunearlo, tratarlo como si no existiera, aislarlo, impedir su expresión, impedir su participación en juegos, se produce el vacío social en su entorno. Intimidación Agrupa aquellas conductas de acoso escolar que persiguen amilanar, amedrentar, apocar o consumir emocionalmente al niño mediante una acción intimidatoria. Con ellas quienes acosan buscan inducir el miedo en el niño. Sus indicadores son acciones de intimidación, amenaza, hostigamiento físico intimidatorio, acoso a la salida del centro escolar. Amenaza a la integridad Agrupa las conductas de acoso escolar que buscan amilanar mediante las amenazas contra la integridad física del niño o de su familia, o mediante la extorsión. Causas El agresor: características psicológicas y entorno familiar Artículo principal: Acosador#El_acosador_escolar Aunque el acosador escolar no tiene por qué padecer ninguna enfermedad mental o trastorno de la personalidad grave, presenta normalmente algún tipo de psicopatología. Fundamentalmente, presenta ausencia de empatía y algún tipo de distorsión cognitiva,y generalmente suele ser una persona que ha visto violencia con regularidad, se acostumbra a ella o en su casa sus acudientes se tratan agresivamente y lo tratan inadecuadamente a él. La carencia de empatía explica su incapacidad para ponerse en el lugar del acosado y ser insensible al sufrimiento de este y que puede llegar al suicidio El entorno escolar Se puede dar el caso de que la ausencia en clase (o, en general, en el centro educativo) de un clima adecuado de convivencia pueda favorecer la aparición del acoso escolar. La responsabilidad al respecto oscila entre la figura de unos profesores que no han recibido una formación específica en cuestiones de intermediación en situaciones escolares conflictiva, y la disminución de su perfil de autoridad dentro de la sociedad actual. Evolución de los casos de acoso escolar El objetivo de la práctica del acoso escolar es intimidar, apocar, reducir, someter, aplanar, amedrentar y consumir, emocional e intelectualmente, a la víctima, con vistas a obtener algún resultado favorable para quienes acosan o satisfacer una necesidad imperiosa de dominar, someter, agredir, y destruir a los demás que pueden presentar los acosadores como un patrón predominante de relación social con los demás. En ocasiones, el niño que desarrolla conductas de hostigamiento hacia otros busca, mediante el método de «ensayo-error», obtener el reconocimiento y la atención de los demás, de los que carece, llegando a aprender un modelo de relación basado en la exclusión y el menosprecio de otros. Con mucha frecuencia el niño o niña que acosa a otro compañero suele estar rodeado muy rápidamente de una banda o grupo de acosadores que se suman de manera unánime y gregaria al comportamiento de hostigamiento contra la víctima. Ello es debido a la falta de una autoridad exterior (por ejemplo, un profesor, un familiar, etc.) que imponga límites a este tipo de conductas, proyectando el acosador principal una imagen de líder sobre el resto de sus iguales seguidores. A menudo la violencia encuentra una forma de canalizarse socialmente, materializándose en un mecanismo conocido de regulación de grupos en crisis: el mecanismo del chivo expiatorio. Destruir al que no es seguidor, al que se resiste, al diferente, al que sobresale académicamente, al imbuido de férreos principios morales, etc. Consecuencias El acoso escolar al igual que otras formas de maltrato psicológico produce secuelas biológicas (expresión de genes) y mentales. Especialistas del Centro de Estudios sobre el Estrés Humano (CSHS) del Hospital Louis-H. Lafontaine de Canadá sugieren que las víctimas acosadas son más vulnerables a padecer problemas mentales como trastorno por estrés postraumático,5 depresión y trastornos del ánimo a medida que envejecen.6 Acoso escolar homofóbico Artículo principal: Acoso escolar homofóbico El acoso escolar homofóbico o gay bashing se refiere a cualquier clase de daños hacia las personas, tanto, psicológico, físico y moral por tener o aparentar tener una orientación sexual diferente. Obstáculos y aislaciones definen la violencia escolar,- Ángela Gabàs Gasa afirma en “El fenómeno de la exclusión social” “los obstáculos que encuentran determinadas personas para participar plenamente en la vida social, viéndose privadas de alguna o varias de las opciones consideradas como fundamentales para su desarrollo humano”.

Qué es el peligroso juego de "La ballena azul" y por qué preocupa a las autoridades

El nombre del juego hace referencia a los suicidios colectivos de algunas ballenas, que buscan la orilla para encontrar la muerte. El reto sólo dura 50 días, pero la forma en la que termina preocupa a las autoridades de varios países del mundo. El juego "Blue Whale" (La ballena azul) es un siniestro desafío que invita a niños y adolescentes a superar 50 pruebas (una por día). ◾Qué es "La ballena rosa", el desafío que surgió en respuesta a "La ballena azul" Algunas les obligan a despertarse de madrugada a mirar videos de terror, cortarse el brazo con una navaja o acercarse al borde de un precipicio. La última consiste en suicidarse saltando desde un balcón. El fenómeno se ha extendido rápidamente a través de internet y de las redes sociales. Hay un grupo en español que tiene más de 15.000 miembros, pero también los hay en inglés, portugués, francés, ruso y otros idiomas, tanto en Facebook como en YouTube, Twitter y otras redes sociales. Pero existe cierta confusión sobre el origen del juego y el número de muertes que pueden atribuirse al mismo. Los primeros casos fueron reportados en Rusia y en los últimos días la policía de México, Brasil, Colombia y otros países en todo el mundo dio la voz de alarma tras la muerte de varios adolescentes. Las investigaciones todavía están en curso. En Colombia, el suicidio de tres menores a mediados de abril se ha vinculado a este fenómeno. Mauricio Mejía, el padre de una de las menores, declaró a Blu Radio que había notado algunas "señales extrañas" en el comportamiento de su hija que le hicieron pensar que pudo haber participado en el juego. Freddy Bautista, quien dirige el grupo de delitos informáticos de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol de la policía de Colombia, dijo que tiene conocimiento de este juego y le contó a medios locales que recibieron varias llamadas de padres preocupados y que trabajarán con Interpol para encontrar a los responsables. ◾"Por dentro estoy destrozada": el diario de una adolescente que se suicidó en una clínica psiquiátrica Los primeros casos en Latinoamérica ocurrieron en Brasil a principios de abril cuando la policía tuvo indicios de que un joven de 19 años puedo haberse quitado la vida por participar en el reto a través de Facebook. La Delegación de Represión de Crímenes Informáticos (DRCI) de Río de Janeiro anunció que están rastreando las redes sociales para obtener más información. En Chile, la Policía de Investigaciones (PDI) dijo que hasta ahora no hay denuncias formales "Grupos de la muerte" La primera vez que se habló del juego en los medios de comunicación fue en mayo de 2016, en un artículo de Novaya Gazeta, un conocido periódico ruso de la oposición. "La autora (Galina Mursalieva) descubrió que hubo un aumento del número de suicidios en algunas regiones de Rusia, así que comenzó a buscar los motivos", le dice a BBC Mundo Olga Prosvirova, periodista en Moscú del Servicio Ruso de la BBC. "Ella cree que la razón son los llamados 'grupos de la muerte' que se crearon en la red social rusa VKontakte (muy popular entre adolescentes en el país)". "Su artículo dice que los administradores de estos grupos (uno de ellos se llamaba 'Blue Whale') creó el juego en el que les piden a los jóvenes que se autolesionen y publiquen las fotos", explica Prosvirova. Según el reportaje de Novaya Gazeta, desde noviembre de 2015 hasta abril de 2016 se suicidaron 130 niños y adolescentes en el país. Y, según aseguran, la mayoría de ellos era miembro de uno de estos grupos. Las dudas Algunos creen que los administradores de estos grupos tan sólo lo hacen para divertirse y que no pretenden que los menores se suiciden; que tan sólo les gusta hablar sobre la muerte para atraer seguidores, dice Prosvirova. "Es de hecho, una gran pregunta si el juego existe o no realmente", añade la periodista rusa. En febrero, varios medios rusos informaron que dos adolescentes, Yulia Konstantinova, de 15 años, y Veronika Volkova, de 16, se lanzaron al vacío desde un edificio de 14 pisos en la ciudad de Irkutsk, en Siberia. Supuestamente, una de ellas había publicado una foto en las redes sociales de una ballena azul antes de su muerte. Las autoridades dijeron que Ekaterina, otra joven de 13 años, sufrió daños tras lanzarse desde otro edificio, aunque no relacionaron el juego con ninguno de los casos. Rusia tiene una de las mayores tasas de suicidio adolescente del mundo. ◾El suicidio de una adolescente de 12 años en Rusia que revela el lado sombrío de las redes sociales ◾Suicide Watch: el reto de moderar una red social para potenciales suicidas

Quienes somos.

Asociación acoso escolar de Ibiza y Formentera. Somos una asociación sin animo de lucro, que da asesoramiento y defiende el acoso escolar que pueda sufrir cualquier menor en los centros encolares de Ibiza y Formentera. Nuestro objetivo es asesorar y ayudar a familias que tengan hijos en ámbito escolar que sufran cualquier tipo de acoso escolar. Colaboramos con la asociación (no al acoso escolar en Barcelona ) y (asociación Valenciana contra el acoso escolar). Nuestra asociación colabora en el programa Plan director que imparte la Guardia Civil del municipio de Sant Antonio. Para cualquier información más pueden contactar con nosotros en nuestro numero de teléfono o nuestro correo electrónico que lo puede encontrar en el apartado contactos o en el inicio de la pagina al final de la pagina. Si ven que el teléfono no se lo cogemos déjenos un mensaje en nuestro teléfono y enseguida nos pondremos en contacto con ustedes. Si deseas colaborar con nosotros y echar una mano, nos puedes llamar y nosotros te explicamos como ayudarnos. Los padres que quieran hablar con nosotros han de pedir cita, y la cita pueden pedirla por teléfono de 15:00 a 20:00 H o en nuestro correo electrónico y nosotros le diremos que día por la tarde le podemos atender.

lunes, 1 de mayo de 2017

AUDIO ACOSO ESCOLAR


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Denuncian una agresión de seis menores a una compañera en Barakaldo

  • La pequeña, de 10 años, que el viernes no acudió a clase, fue llevada al hospital con multitud de arañazos en la cara y un hematoma en un brazo.


La clase de gimnasia de este pasado jueves se convirtió en una pesadilla para la pequeña Mariam. Según ha denunciado su familia ante la Policía Local de Barakaldo, la menor, de 10 años, sufrió una agresión a manos de seis compañeros de clase que se saldó con múltiples arañazos de hasta 6,5 centímetros en la cara y en el nacimiento del pelo, así como un hematoma en un brazo. El suceso se produjo en el colegio público de El Pilar minutos después de mediodía. «Uno de los niños la llamó gorda, ella le dijo que no le insultara y se sumaron otros cinco niños más que empezaron a pegarla», relató una tía de la menor.
Según recoge la denuncia presentada, la pequeña afirmó que el profesor responsable de la clase no actuó en el momento del ataque. Afirman que se encontraba «en el lugar de los hechos», pero «mirando una ‘tablet’», cuando tuvo lugar el suceso. «La niña hace constar que, aunque no solicitó ayuda a dicho profesor, este no la atendió en ningún momento ni durante, ni después de la agresión», señala la declaración interpuesta en dependencias policiales.
La pequeña no acudió ayer a clase. «Está mal», aseguró su tía, quien insistió en que la familia quiere esperar hasta que se llegue a una solución. «Hasta ahora, alguna vez la habían insultado porque está rellenita, pero luego su tutor hacía que los niños le pidieran perdón», apuntó la familia. La mujer explicó que, tras el ataque, su sobrina tuvo que lavarse la sangre de la cara por su propia cuenta y aseguró que en aquel momento no se informó a la dirección del centro: «Fue una auxiliar del comedor la que vio cómo tenía la cara, habló con ella y avisó a la directora».
El aviso a la familia se produjo pasadas las dos y media, si bien entonces los padres no tuvieron constancia de la gravedad del ataque por lo que decidieron esperar al final de las clases. Así lo señaló ayer la tía de la menor, quien relató que sólo al recogerla a las cuatro y media vieron el estado de la pequeña. «El susto vino cuando salió de clase y vimos que estaba toda arañada», incidió. Los responsables del centro, según esta versión, explicaron que la niña había sufrido una caída en gimnasia y que unos niños la habían golpeado, como consecuencia de lo cual tenía unos pequeños arañazos en la cara por si querían ir a verla.
La familia llevó a la niña a un hospital para que le atendieran de sus heridas. Tal y como aparece en el parte médico, los sanitarios descubrieron que la menor tenía «múltiples erosiones superficiales» en la línea del pelo, detrás de la oreja, en el ojo izquierdo, en la zona de la mandíbula, en el cuello, en una oreja y en el hombro, así como una de más de cinco centímetros en el párpado derecho, entre otras. También le hallaron un hematoma de seis por cinco centímetros en la cara lateral de uno de los brazos.

http://www.diariovasco.com/sociedad/201704/29/denuncian-agresion-seis-menores-20170429164628.html

Dos ayuntamientos persiguen por absentismo a los padres con hijos que sufren acoso escolar

Dos ayuntamientos persiguen por absentismo a los padres con hijos que sufren acoso escolar

Los afectados denuncian que la administración penaliza a las familias con expedientes por abandono y la amenaza de perder la custodia



Saben que más de uno las ha tildado de «madres conflictivas o locas» porque no han dado su brazo a torcer: su hijo sufría (o sufre) acoso escolar y no son «ni cosas de niños», ni un asunto menor, ni «culpa» de la víctima o de su entorno familiar.
Sin embargo, cuando –«cansadas» de que el problema no se solucione, de que el agresor «no sufra consecuencia alguna» y de que su hijo perpetúe las secuelas del acoso escolar mientras esperan un cambio de colegio– deciden no llevar al menor al centro escolar (y acumulan una serie de faltas sin justificar), la escuela activa el protocolo de absentismo escolar y los servicios sociales municipales entran en escena. Y es que, con acoso o sin él, los menores deben asistir a clase.
El sistema no distingue entre absentismo escolar y absentismo escolar de una víctima de bullying y las consecuencias pueden ser (y son) dramáticas para numerosas familias que ven cómo la sombra de los servicios sociales recae sobre su núcleo familiar, con un expediente abierto por desamparo del menor y no por acoso escolar. Y eso que las ausencias escolares continuadas de un alumno o las quejas de los padres de que no quiere acudir a las clases es una de las claves para detectar casos de bullying.
El sistema, según la Asociación Valenciana Contra el Acoso Escolar (Avalcae), «hace agua» ya que «se victimiza aún más al menor, se investiga su entorno familiar y se cuestiona su actitud y las de sus padres, mientras la amenza de 'quitarle' la custodia a los padres es real y les ata de pies y manos a la hora de quejarse o protestar ante un acoso escolar que no se resuelve, porque ninguna parte del proceso afecta al agresor o a su familia».

«Lo primero, mi hijo»

«Mi hijo mayor está vivo porque la tutora se metió en medio y paró la paliza que le estaban dando». Sandra Marín no se esconde. No tiene miedo a represalias. Tal vez el cáncer que padece desde hace años le sirva de revulsivo para que la madre coraje que lleva dentro no permanezca escondida.
«Mi hijo tiene TDH [ Trastorno de Déficit de Atención por Hiperactividad] y sufría bullying en el colegio. No había solución. Mientras se resolvía el expediente para trasladarlo a otro centro tuvo varias faltas sin justificar. Me encaré con la dirección del centro en varias ocasiones porque el problema persistía y la consecuencia de todo ello fue la intervención de servicios sociales que aún está investigando si mis hijos sufren desamparo, lo que me parece increíble. Vamos, como si no los atendiera, ni les diera de comer, ni les llevara al médico... Mi hijo mediano padece una enfermedad rara (síndrome Sturge Weber) y solo con sus informes médicos puedo empapelar una habitación. Un grupo de acosadores le hizo la vida imposible a mi hijo mayor que, al final, tuvo que cambiar de colegio. Pero nosotros vivimos en un pueblo y nos conocemos todos. Que me tachen de conflictiva. No me importa. Pero si te enfrentas al colegio porque el acoso no se resuelve te complican la vida», asegura, mientras espera que se resuelva el expediente que tiene abierto para ver si sus hijos están atendidos como corresponde.
La otra madre que aporta su testimonio prefiere guardar el anonimato. La llamaremos María. Su hijo llevaba seis años sufriendo el acoso de un «matón» del colegio. Conforme fue creciendo, de los 6 a los 12 años, los insultos se tornaron en roturas del material escolar, persecución en el patio y agresiones.
María lo puso en conocimiento del centro desde el primer día. Tras seis años de paciencia y dudas –el centro le restaba importancia al problema– llegó el día X y su hijo sufrió una lesión grave.
«Lo primero es la salud de mi hijo así que estuvo más de una semana sin ir al colegio. Me llamaron y me dijeron que servicios sociales había abierto un expediente. Quiero aclarar que con los servicios de la Asociación Valenciana Contra el Acoso Escolar (Avalcae) de mi barrio estoy encantada, pero los que dependían del colegio me dijeron que debía colaborar porque si no tendría 'un problema'. La investigación se centró en nosotros, en nuestra familia. Ingresos, estado civil... El centro negaba el acoso escolar así que, al final, mi madre me prestó dinero y he matriculado a mi hijo en un colegio privado para que vaya los dos meses que quedan».

http://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2017/04/28/ayuntamientos-persiguen-absentismo-padres-hijos/1559624.html

El acoso en las aulas provoca la mitad de los casos de absentismo escolar

El acoso en las aulas provoca la mitad de los casos de absentismo escolar

La Fiscalía de Menores investiga como un delito de abandono familiar todas las denuncias por no asistir a clase, sea cual sea el origen - La única solución para el 90 % de los afectados es el cambio de colegio


«Hace un mes que usted no lleva a su hijo al colegio». Así comenzó la conversación entre una fiscal de menores de la Comunitat Valenciana y una madre que asistía al juzgado como testigo tras ser denunciada por el centro escolar al que acudía su hijo (y por los servicios sociales del municipio donde vive) por un presunto delito de abandono y desamparo del menor. «Un mes, no –contestó ella–; dos meses para ser exactos». «¿Y eso?», volvió a preguntarle la fiscal.
La respuesta que le dio la mujer –entre miles de papeles, expedientes, partes de lesiones, justificantes médicos, informes de psicólogos, de psiquiatras y hasta de neurólogos– no dio lugar a dudas: la denuncia había llegado hasta la Fiscalía de Menores por absentismo escolar, pero esas ausencias a clase estaban justificadas por un acoso escolar continuado a un menor que había intentado, incluso, suicidarse con 10 años. Levante-EMV publicó su historia el 24 de enero del año pasado. El 14 de marzo del mismo año, el menor atravesaba la puerta de su nuevo colegio tras un ansiado traslado que ha supuesto para él (y para su familia) un antes y un después. En la actualidad, disfruta de un buen ambiente escolar.
Sin embargo, esta madre (a la que llamaremos Irene) no ha olvidado ni el calvario de su hijo al sufrir «bullying», ni el que padeció en sus propias carnes por parte de los Servicios Sociales de su ayuntamiento. «Te acusan a tí, te investigan a tí, te juzgan a tí. Puedo decir que nosotros sufrimos acoso por parte de los Servicios Sociales. No ayudaron a mi hijo. No quise firmar una Intervención Familiar y me amenazaron con denunciarme a la Fiscalía. Y así fue», recuerda. Eso sí, en su caso, la fiscal archivó la causa. «Esto no es un caso de absentismo escolar», le dijo la fiscal.
Sin embargo, así constaba en la denuncia que se había presentado en el juzgado, ya que «no existe epígrafe alguno que distinga el absentismo escolar que se produce como consecuencia de un acoso escolar continuado», afirmaron ayer fuentes de la Fiscalía provincial de Valencia. Y es que, mientras la víctima espera que la Conselleria de Educación autorice su traslado a otro colegio –para el 90% de las víctimas esa es la única solución– la «tortura» continúa y los padres deciden en más de una ocasión, y de dos y de tres, que el menor se quede en casa.